Conversando con las religiones, el Hinduísmo

Posteado: 15 febrero, 2016 por SigueMiRastro en Descubriendo el Mundo, Religiones del Mundo
Gurú Hinduista en el Kumbh Mela

Gurú Hinduista en el Kumbh Mela

El hinduísmo es una religión milenaria y compleja, tanto que tardamos en entenderla unas cuantas semanas. Tuvimos que preguntar a todo el mundo y aun así puede llegar a ser algo confusa por ser tan diferente a la cultura religiosa que nos tocó desde pequeños más de cerca. El hinduísmo es la tercera religión más venerada del mundo aunque muy concentrada entre la población de India y Nepal. En estas líneas describiremos nuestra propia experiencia con esta cultura tan complicada que venera a cientos o incluso miles de dioses y que impone un sistema de castas todavía existente aunque legalmente prohibida.

Comenzaremos con nuestra llegada a Nepal. Bien es cierto que pensábamos que la mayoría de este país sería budista, así que nos sorprendió que nuestra primera casa de acogida fuera hinduista y seguidora del dios de la destrucción. Nos fijamos en el resto de la ciudad de Kathmandú, y resulta que casi todos los negocios tenían colgado un cuadro en donde venía dibujada su familia de dioses más sagrada: Shiva (el dios azul con una serpiente en la cabeza y un tridente), su mujer (la diosa de la naturaleza) y su hijo Ganesh con cara de elefante. La mayoría de las gentes que íbamos conociendo serían en su mayoría hinduistas por lo que las calles estaban atestadas de vacas a las que no podías molestar.

Ceremonia hinduista en Kathmandu, Nepal

Ceremonia hinduista en Kathmandu, Nepal

El hinduismo básicamente tiene dioses para todo, es una religión politeísta. La diosa de las artes, el dios del río, el dios de la prosperidad… Algunos incluso son dioses de más de una cosa… Las tres principales deidades son Brahma, Visnú y Shiva, que se corresponden con el dios creador de vida, el dios del equilibrio y el de la destrucción o muerte. En Nepal son más pro Shiva, así como en el norte de India, aunque en el sur quieren más a Brahma. Después cada pueblo tiene su propio dios protector. Al final da la sensación de que estás en un concurso de popularidad. A parte, otra de las ideas de su religión es que todos los seres vivos nos movemos dentro de una rueda del destino, y quien dirige ese destino es el karma acumulado en tu vida, por lo que mejor ser bueno para no reencarnarte en un bicho en la próxima vida. No obstante, si acumulas mucho karma, podrías llegar al paraíso y no tener que volver a reencarnarte. Para ello conocemos dos posibilidades, o eres muy bueno, pero buenísimo y realmente altruista; o te creman delante del río Ganges y tiran tus cenizas al río (para nosotros eso es hacer trampa). En Nepal tienen esa misma posibilidad pero con otro río.

La religión se ve en cada esquina en los templos, que son no tan numerosos como las iglesias en España sino más. Cada templo con su dios, y en cada entrada al templo por lo general tendremos una figura de un animal que mira al templo. Una pista inequívoca de qué deidad se encuentra representada dentro. El olor a incienso y a descomposición impera en el lugar sagrado porque se dan ofrendas de flores, comida, incienso y velas. No se limpia tan a menudo como debería, así que la comida se va pudriendo, así como las flores. Más y más gente impone sus ofrendas, más y más comida podrida se instala en las calles más concurridas. Además, existen las ofrendas que se colocan delante de las puertas de las casas por lo que el olor no desaparece en cuanto te alejas de los templos. Sólo se hace menos intenso en donde las casas son más dispersas.

Ceremonia hinduista en Varanasi, India

Ceremonia hinduista en Varanasi, India

Asimismo podemos ponernos a hablar del sistema de castas que aunque abolido en los años 70, todavía funciona y está intrínsecamente ligada a la cultura india y nepalí. Algunos creen que está ligada a la religión, de todas maneras a nosotros nos han comentado que se incorporó posteriormente a su creación, no tenía que ver hasta que en algún momento de la historia quedó reflejada en escritos sagrados. Este sistema que en principio diferenciaba a las familias por gremios ha dividido finalmente a la población en categorías desde los mejores a los peores. Si naces en una casta media, los que son superiores a ti no querrán que sus familias se vinculen por medio del matrimonio a los de tu clase, y tú no querrás que tu clase quede ligada a los de un status inferior. Un amigo indio nos contó que se creen que las castas se originaron porque descienden de distintas partes corporales de los tres dioses principales. Una casta de las de primera clase desciende de los ojos de Brahma, otros más abajo en la cadena han sido formados gracias a las manos de Visnú y los repudiados, los intocables, no serían más que seres creados del barro por lo que ni siquiera forman parte del sistema de castas. En medio de una plaza incluso vimos como un gran grupo de niños perseguían, golpeaban y escupían a otro niño que apenas vestía un par de ropas rasgadas. No vimos que a nadie le importara, ni los adultos se molestaban.

Ceremonia del Kumbh Mela, en India

Ceremonia del Kumbh Mela la más importante del mundo Hindú

Una de las cosas que sí sabemos en todo el mundo sobre el hinduismo es que las vacas son sagradas. Queremos hacer este comentario a parte para sacaros de vuestro error porque la forma en la que las tratan en Nepal e India da a entender que matar no las matan, sin embargo las maltratan todo lo que pueden y más. Les dan varazos, las empujan incluso con los coches y les pegan. Nos preguntábamos en las calles de Varanasi qué es para ellos eso de ser sagrado. La respuesta es más sencilla, todo tiene que ver con que los dioses del hinduismo viajan a través de animales. Cada dios tiene un transporte, y la vaca es el transporte de un dios temible, el de la destrucción. No quieras comerte el vehículo de alguien tan terrible, da canguele con sólo pensarlo.

No queremos terminar sin antes indicar que merece la pena ir a estos países a descubrir esta religión milenaria, que aboga por la bondad del ser humano y defiende el equilibrio del cuerpo, de la mente y del ser humano con la naturaleza. Aunque hoy en día lo del equilibrio con la naturaleza se les haya escapado de las manos, muchos occidentales viajan a estos países a buscarse a sí mismos, a iluminarse. Por algo será.

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